jueves, 10 de julio de 2014

Lo mire con rencor.

Porque siempre el fondo de mi cartera se volvía difuso, cuando más apurada estaba  se ampliaba, como océano interminable.
Pude sacar las llaves después de tirar la billetera los tampones y un par de media, si un par de media, detesto tener frió innecesariamente. Entre en el departamento, tenia que cocinar rápido, no tardaría mucho en llegar mi marido. Martín siempre quería comer temprano, contar lo justo, lo necesario, bañarse y acostarse, si estaba de muy buen humor se podría intuir a lo lejos que podríamos dormir sin fatiga.
La mesa servida, dos platos, dos copas, un vino suave que venia tomando desde el comienzo. Patas de pollo al horno con papas nada especial.
Me beso se sentó frente a mí y me pregunto que tal tu día?
Lo mire fijo, tenia ojeras, canas y un poco mas de mal humor que cuando lo había conocido. No se porque pero en ese preciso instante me di cuenta que él, no tenia ni un suspiro de esperanza. Y lo que es peor él me miraba a mi del mismo modo.
Claudia, me escuchaste?
Si. Solo  pensaba que te podes ir un poquito a la mierda Martín, que carajo hacemos haciéndonos pelota sin necesidad, por el amor que nos tuvimos, por la dignidad de los dos andate!
Martín se levanto y se fue, sin decir nada sin llevar siquiera su abrigo,. Era más que evidente, lo estaba esperando desde hacia mucho tiempo. Incluso me pareció que le vi una mueca de sonrisa como hacia tiempo que no le veía.
Me sentí aliviada. Mañana sera otro día. Y los platos no los lavo un carajo.
  Continuamos mañana. Saludos Noelia.

viernes, 20 de junio de 2014

final de la noticia inesperada

Trascurrieron varios días hasta que cada uno pudo amoldarse a la nueva vida, por suerte nos resulto a todos más fácil de lo esperado.
Después de tomar coraje pude entrar al cuarto donde mi hermano pasaba largas horas de ocio, haciendo lo que tanto le gustaba desde pequeño, pintar muñecos miniatura de madera, un placer que se heredo de generación en generación.
Un frió me estremeció, parecía como si estuviéramos juntos. 
Sobre la estantería de la pared junto a la ventana se encontraba su primera caja de madera forrada en cuero marrón intacta, tomando aire me acerque y la abrí, mi garganta se cerro estaba la carta tan buscada; decía lo siguiente, para vos mi amada Sandra.

Querida Sandra: Antes que nada sería bueno terminar para siempre la historia que nos separo, para que no repercuta en  la salud mental de nuestros hijos.
Yo nunca quise que mamá tuviera la escalera, ni tampoco caer de ella, ya era grande, mamá no tendría que haber estado ahí, ella quiso cargarme cual hijo recién nacido.
Como si el destino quisiera vengarse, Melina embarazada de Clarita tiene el mismo accidente.¿ Que Dios corrió con mi suerte o mi destino?
Igual no te miento fui feliz. Decidí hacer del pasado un puente, solo me quedaría con mi infancia feliz y mi adultez con Melina y mis hijos, el resto se convirtió en agua que debía correr.
Desde que nació Clarita, me invadieron los sueños con escaleras, escaleras que subían, escaleras que bajaba, escaleras en el aire, escaleras en el agua, se habían convertido en locura, ya no sabia si dormía o estaba despierto, creo que eso me llevo al cáncer.
Quise llamarte, pero así enfermo ya no soy Claudio, perdóname hermana, quiero que te quedes con el mejor recuerdo de mi, incluso me parece que el recuerdo debe ser nosotros, andando en bici, yendo a pescar, acampar, yendo a la escuela, y tantos más.
Te amo mucho hermana, por lo pronto yo me llevo de vos el mejor recuerdo, tu mueca al mirar fijamente, el cierre de entre cejas por forzar mucho la vista, el labio izquierdo levantado cada vez que te reís. Claudio.


Fin. Noelia

lunes, 16 de junio de 2014

continuación...de una noticia inesperada.

Me desperté angustiada, pero con las ideas un poco más claras. Después de hablar largamente con mis hijos entendieron, que deberíamos mudarnos, que sería difícil, pero haríamos todo lo que estuviera a nuestro alcance por hacer sentir lo mejor posible a los chicos; que eran los que se habían llevado la peor parte.

Llegamos el domingo a la casa de tigre, un poco temblorosos, nos carcomían los nervios y miedos. Cruzamos una entrada grande con mucho verde y color floral, la casa tenia una galería amplia donde nos sentamos todos sin hablar. Dado que el encuentro fue estremecedor los abrazos y lagrimas, nos habían inundado el alma.
Yo sentí que cada niño, tenía algo de mi hermano, su mueca al  mirar fijamente, el cierre de entre cejas por forzar la vista, el labio levantado del lado izquierdo al reír, y con las que me iría encontrando con el correr de los días.
De pronto se rompió el silencio con un comentario inoportuno de mi hijo- Bueno, que lastima que no nos conocimos antes, hay mucho lugar para jugar acá. Se soltó la risa como si nunca hubiéramos estado llorando.
mi sobrina, respondió- es verdad vamos a cambiarnos para jugar.
Yo- cambiarse? si no están desnudos, vayan a jugar!

Recorría la casa impaciente, buscando una nota, una carta, de mi hermano. Seguramente había estado fuertemente dolorido, por el cáncer de estomago que tuvo que sortear, pero algo en algún lugar seguro hay escrito, pero donde?
La casa era amplia luminosa, como si cada cosa tuviera su lugar para siempre. Olía bien, una mezcla de olor a fresas con madera seca.
No encontré fotos de mi cuñada Melina ni de mi hermano Claudio, me pareció raro, pero seguramente habría un porque. Cuando le pregunte a Susana la niñera me respondió, el señor no le gustaban las fotos de muertos señora. Como no haberme dado cuenta, si esas eran cosas de mamá.

Pase el día sin encontrar nada. Cuando los chicos entraron corriendo se quejaron de hambre. Luego de comer resolví. Chicos si bien hay dormitorios grandes, hasta que nos acomodemos y nos conozcamos mejor, vamos a dormir todos juntos en el más comodo arriba.
Me estrecho un abrazo tan fuerte me sobrina Clarita que casi no pude respirar,era la mirada más tierna que vi en mi vida, con sus manitos me agarro la cara y me dijo; gracias tía, papá tenía razón!
La mire fijo, tenia los ojos como dos almendras color miel, los pelos lacios como la seda, los labios chiquitos y bien rojos, era igual a Melina. Y caí en la cuenta, que lastima no haberla querido! 
Sera hasta luego, saludos cordiales Noelia.


miércoles, 11 de junio de 2014

continuación...La noticia inesperada

Tome asiento Sandra. ante todo nuestras más gratas condolencias.
Me sentí perpleja,  no comprendía la situación,de que me hablaba?Solo esperaba que me dijera a que quería llegar.
Su hermano Claudio murió hace una semana, sabemos bien cual era la relación entre ustedes.
No podía hablar, me costaba pensar, me sentía atónita, aturdida.
Hace más de un mes su hermano se acerco a nuestro estudio a dejar las cosas en orden. Como bien debe saber, usted es su único vinculo cercano; así que paso a informarle; ha dejado todo a nombre suyo incluso la tenencia de sus tres hijos.
Le deja la casa en tigre y sus dos casas del sur, en el banco se encuentran copias de las llaves y escrituras, más el resto de las pertenecías. Las copias de escrituras más un juego de llaves están en la inmobiliaria.
La integridad toda de sus dos sobrinas y su sobrino a total confianza y sin indicación alguna. Solo el pedido de no despedir a su niñera de toda la vida que es la señora con la que se encuentran en estos momentos.
Los gastos de la inmobiliaria y míos a  partir de ahora en adelante usted deberá hacerse cargo.

Necesitaba irme. -mañana, a la misma hora ultimaríamos todo, si les parece conveniente.

Me levante casi sin aire, una pregunta no podía abandonarme. Como se permitió no verme?porque decidió por mi? donde estaría su cuerpo sin vida? sin vida? esto es un sueño... no me puede estar pasando esto.
Mis sobrinos ni los conozco, mis hijos? que pasara de ahora en más.
Una sola veta me tranquilizaba tanto él como yo sabíamos lo mucho que nos parecíamos, desde el más mínimo gesto a lo retorcido de nuestros pensamientos.
Sera hasta mañana, saludos cordiales, Noelia.

martes, 10 de junio de 2014

La noticia inesperada.

Golpee la puerta de la oficina 19 en el cuarto piso en pleno micro centro, tal cual decía la carta. La citación era a las 18:00, me pareció conveniente anticiparme unos minutos. Evidentemente nadie se encontraba todavía en el lugar.
Encendí un cigarrillo, me apoye sobre la pared del pasillo que era muy angosto, en el fondo una penumbra de luz, me daba señal concreta, que me encontraba sola en un lugar desconocido y sin mucho lugar para huir.
Estaba ansiosa, quería saber  lo que el doctor iba a decirme. 
de pronto sentí el ascensor, tras cerrar la puerta los pasos se acercaban, sin lugar a duda eran pasos de hombre acompañado de una  mujer. El era alto rubio, ojos saltones como si sufriera tiroides, ella alta también, rasgos pequeños, el perfume inundaba el pasillo, tengo la sensación que nunca lo olvidaría era mas intenso que todas las flores juntas. 
Ella me sonrió y dijo: Adelante, perdón la demora.
no se porque, pero conteste: termino el cigarrillo y entro, así ustedes se acomodan también.
Será hasta mañana, saludos cordiales. Noelia.

miércoles, 4 de junio de 2014

III y fin de caperuzas rojas.

Esmeralda, había prometido casarse y alejarse de todo lo que la atormentaba. 
En cambio Carminia, se entregaría por completo a su profesión, que sería médica pediatra. 
Muchas fueron las cosas que tuvieron que sortear para lograr sus sueños; la condición donde se nace, suele rebelar los presentes que acontecen. El amor, el desencuentro, el dinero, el hogar no son condición, son imposición que marcan el camino, en algunos casos al éxito en otros al fracaso rotundo.
Que sería el fracaso? no permitirse vivir la propia vida feliz y en paz, con amor cimentando el futuro venidero.
Que en muchos casos aunque el esfuerzo sea grande no alcanza.

Doce veranos siguientes, Carminia volvió a los vientos acalorados de Azul, a soltar en voz alta el secreto que la unía a Esmeralda.

La que nunca pudo volver, fue Esmeralda, no solo no pudo soltar el secreto sino que cargaría de por vida con los pactos, su dolor se triplicaría, no habría amor, no habría oportunidad, no habria sueños, solo le quedarían secretos y promesas. 
Volvió Azul a cuidar a su abuela, que ya no le pegaba con el cinto, sino que la torturaba con su silencio y su penetrante mirada.  

Fin.

 Noelia

sábado, 31 de mayo de 2014

Carmina y Esmeralda caperuzas rojas II



Carminia_ ¿Esmeralda, porque no usas polleras con el calor que hace?
Esmeralda_ ¿Prometes, no contarlo?
Carminia_ claro que prometo!
Esmeralda_ A mis piernas no le faltan una cicatriz, desde muy chica, todo era motivo suficiente para el cintazo; coser mal las medias, tardar con los baldes de agua, tender mal las sabanas. Mamá me dejó a cargo de la abuela, no al servicio, pero viste como es la vida. Feliz o descarada con una.
Carminia_  Que triste, ¿sabes? Yo nunca voy hacer madre; de chica dándole de comer a los chanchos uno me empujo y el otro piso mi panza.
Esmeralda_ Será un pacto de sangre entonces, seremos de ahora en mas las caperuzas rojas. 
Las dos meditabundas, escucharon el latido de sus corazones llorando dolor, por lo inevitable, por lo inexplicable......

Carmina_ sera hora de iniciar un cambio a nuestras vidas. ¿que te parece, un gran cambio?¿ que sea un proyecto, que nos cure el alma, que cicatrice nuestras heridas para siempre; la que primero lo logre, tendrá que venir a decirlo en voz alta para liberar nuestras penas para siempre.
Continuamos mañana, Saludos Cordiales, Noelia.


viernes, 30 de mayo de 2014

Carmina y Esmeralda, caperuzas rojas

 A Carmina y  Esmeralda, las unía un gran secreto de la infancia.
Una tarde de verano, como cualquier día, sentadas en el pasto, con la brisa suave y áspera, propia de la época. Se encomendaron al dolor que a partir de ahí las uniría ; por un lado el silencio y por el otro el deseo del cambio. La que lo consiguiera primero debía volver a soltarlo en los mismos áridos vientos de verano en la ciudad de Azul , donde el calor es más fuerte y el frió mas intenso en Buenos Aires.
continuamos, hasta mañana, saludos cordiales, Noelia.