sábado, 31 de mayo de 2014

Carmina y Esmeralda caperuzas rojas II



Carminia_ ¿Esmeralda, porque no usas polleras con el calor que hace?
Esmeralda_ ¿Prometes, no contarlo?
Carminia_ claro que prometo!
Esmeralda_ A mis piernas no le faltan una cicatriz, desde muy chica, todo era motivo suficiente para el cintazo; coser mal las medias, tardar con los baldes de agua, tender mal las sabanas. Mamá me dejó a cargo de la abuela, no al servicio, pero viste como es la vida. Feliz o descarada con una.
Carminia_  Que triste, ¿sabes? Yo nunca voy hacer madre; de chica dándole de comer a los chanchos uno me empujo y el otro piso mi panza.
Esmeralda_ Será un pacto de sangre entonces, seremos de ahora en mas las caperuzas rojas. 
Las dos meditabundas, escucharon el latido de sus corazones llorando dolor, por lo inevitable, por lo inexplicable......

Carmina_ sera hora de iniciar un cambio a nuestras vidas. ¿que te parece, un gran cambio?¿ que sea un proyecto, que nos cure el alma, que cicatrice nuestras heridas para siempre; la que primero lo logre, tendrá que venir a decirlo en voz alta para liberar nuestras penas para siempre.
Continuamos mañana, Saludos Cordiales, Noelia.


viernes, 30 de mayo de 2014

Carmina y Esmeralda, caperuzas rojas

 A Carmina y  Esmeralda, las unía un gran secreto de la infancia.
Una tarde de verano, como cualquier día, sentadas en el pasto, con la brisa suave y áspera, propia de la época. Se encomendaron al dolor que a partir de ahí las uniría ; por un lado el silencio y por el otro el deseo del cambio. La que lo consiguiera primero debía volver a soltarlo en los mismos áridos vientos de verano en la ciudad de Azul , donde el calor es más fuerte y el frió mas intenso en Buenos Aires.
continuamos, hasta mañana, saludos cordiales, Noelia.