martes, 13 de enero de 2015

La niña hiperactiva

Clarisa era una nena hiperactiva, casi nada la conformaba. Y cuando no estaba haciendo exageradamente algo, directamente, se sentaba en estado de beatitud.
Los chiches solo los quería para romperlos, algo así como cosas sin valor afectivo.
No podía estar sola ya que le temía sobremanera a la soledad. Como algo tomado de los adultos, asimilando el silencio y la soledad como falta de amor y no de encuentro al interior..
Una tarde de otoño partieron al campo Clarisa, su mamá, su papá y su hermana Lorena. Hacia tiempo que no se encontraban con sus primos por parte de padre.
Cuando llegaron los tíos esperaban a una sobrina que no sabían como iban a relacionarse con ella. Al encuentro sus dos primos Esteban y Tobias corrieron a su encuentro como sin palabras supieran que ella necesitaba más atención. Inesperadamente para los padres ella resultaba más tranquila que Lorena. entraron sumante felices, con muchas cosas para contar como es habitual en los familiares que se visitan poco. Estaba sobre la mesa puesto un mantel de cuadros azules, en el centro una regía panera. Que invitaba a la rica picada que yacía sobre toda la mesa. Bermut, soda, jugos frutales y una gran hielera. Todos se reían y comentaban anécdotas de otros tiempos. Los padres y los tíos miraban con desconcierto a la hermosa Clarisa. Que había pasado? los padres mentían acerca de como se comportaba? o ellos habían sobredimencionado a la pequeña niña. Como culpables los tíos no querían demorar mucho la vista sobre ella.   continua..... Noelia.

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